{"id":191,"date":"2021-03-30T18:35:45","date_gmt":"2021-03-30T18:35:45","guid":{"rendered":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/?p=191"},"modified":"2021-10-22T23:49:05","modified_gmt":"2021-10-22T23:49:05","slug":"pacto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/pacto\/","title":{"rendered":"Pacto"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claro que cost\u00f3. Salir de la c\u00e1rcel de Villa Devoto no fue f\u00e1cil. Creer en la libertad, tampoco. Recuerdo las primeras sensaciones de extra\u00f1eza para cruzar la calle. Hasta los autos parec\u00edan un mundo turbulento que se ven\u00eda encima. Cruzar por primera vez, sin nadie al lado, ni siquiera una miserable <span class=\"tool-tip\"><em>bicha<\/em><span class=\"tool-tip-text\">Apodo con el que las presas pol\u00edticas de Villa Devoto se refieren a las celadoras del Servicio Penitenciario Federal.<\/span><\/span> celadora, esa que nos marcaba el paso hasta en el recreo.&nbsp;Hasta ese momento, camin\u00e1bamos con las compa\u00f1eras los pasillos de la c\u00e1rcel, largos, h\u00famedos y grises, en los momentos en que ellos decid\u00edan cu\u00e1ndo nos llevaban a alg\u00fan lado, siempre con esa custodia infame.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salir y empezar de nuevo. Nada f\u00e1cil, miradas de vecines insinuando el desconcierto, cuchicheos en espacios conocidos -ahora poco amigables- y preguntas con gestos inquisidores. Otras versiones solapadas: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 saliste vos, d\u00f3nde est\u00e1n elles?\u201d. Eso era lo que m\u00e1s dol\u00eda. Tal vez no sab\u00edan que era nuestra mayor tristeza: nosotros afuera, tantas compa\u00f1eras y compa\u00f1eros adentro desparramados por las c\u00e1rceles del pa\u00eds. Y nuestra angustia permanente, la pregunta que nunca nos abandonaba ni siquiera en sue\u00f1o. Grito ahogado que se anudaba en la&nbsp;incertidumbre \u00a1Que digan donde est\u00e1n!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida segu\u00eda y yo bloqueada en medio de mi casa materna. Me sacaron&nbsp;de la escuela en mi primeros a\u00f1os de&nbsp;maestra, cuando estrenaba mi profesi\u00f3n&#8230; aquella que solo pude ejercer cuatro meses y a la que me hab\u00eda aferrado. Sab\u00eda que la educaci\u00f3n era la bandera de la liberaci\u00f3n, de la conciencia, del cambio, al menos eso me susurraba <span class=\"tool-tip\">Paulo Freire<span class=\"tool-tip-text\">Paulo Freire (1921-1997). Pedagogo y fil\u00f3sofo brasile\u00f1o. Impulsor de la pedagog\u00eda cr\u00edtica y autor del texto fundante \u00abPedagog\u00eda del oprimido\u00bb.<\/span><\/span> sobre educaci\u00f3n popular y segu\u00edamos con inter\u00e9s la lucha de Tupamaros en Uruguay. Adem\u00e1s, estudi\u00e1bamos a <span class=\"tool-tip\">Marx<span class=\"tool-tip-text\">.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De a poco -casi sin savia- fui recobrando la vida, el trabajo y los estudios truncados de Psicolog\u00eda. Paralelamente, continuaba en el aprendizaje de la \u00fanica profesi\u00f3n que no tiene escuela, dado que mi flamante maternidad en Devoto me hac\u00eda danzar la chacarera de vuelta entera, haciendo el zarandeo, con pantalones de corderoy finito y verde musgo. Los de pata ancha como elefante y la minifalda luc\u00edan en mis veinti\u00fan a\u00f1os de se\u00f1orita gastada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, la familia m\u00e1s cercana, los abrazos amigos y el tiempo agitado me acercaron a espacios conocidos, que siempre eran brazos tendidos para un alma que quer\u00eda seguir su lucha por la justicia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1982 viaj\u00e9 a Francia a ver a mis compa\u00f1eres exiliades. Eso me dio una inmensa alegr\u00eda, hasta se convirti\u00f3 en belleza f\u00edsica cuando mi amiga M\u00f3nica me acompa\u00f1\u00f3 a cortar el pelo en su peluquer\u00eda de una calle parisina. Ese corte moderno me permiti\u00f3 mirarme al espejo de otra forma, reconocerme como una mujer fresca que asomaba t\u00edmida nuevamente a&nbsp;la vida y se permit\u00eda&nbsp;brillar, por primera vez, al menos ante el espejo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis compa\u00f1eres, sus nuevos amigues de exilio -todes elles muy humildes- trabajaban de lo que pod\u00edan mientras perfeccionaban el idioma. Pero viv\u00edan dignamente, en un pa\u00eds que, al menos, ten\u00eda un fondo para desocupados. Volv\u00ed renovada, hab\u00eda esperanza. Otra forma de vida era posible. Recobrar lazos interrumpidos por la dictadura y hablar sin censura en un pa\u00eds sin botas anim\u00f3 una savia gastada de dolor encerrada en un cuerpo debilitado y reaviv\u00f3 la energ\u00eda que necesitaba para volver&nbsp;a mi pa\u00eds, que a\u00fan lloraba de espanto ante la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras marchas previas a la democracia me siguieron demostrando cu\u00e1n necesario era que me fortaleciera para continuar la vida. No fueron sin temor pero as\u00ed se caminaba en esa etapa, no nos d\u00e1bamos por vencides en un pa\u00eds destrozado en lo econ\u00f3mico y, tambi\u00e9n, en lo profundo de su coraz\u00f3n sensible. <span class=\"tool-tip\">Rondas de Madres<span class=\"tool-tip-text\">En abril de 1977 un grupo de madres de detenidos desaparecidos comenz\u00f3 con un movimiento de protesta no violenta. Desde ese momento, todos los jueves las madres siguen realizando esa manifestaci\u00f3n alrededor de la Pir\u00e1mide de Mayo, con sus cabezas cubiertas por pa\u00f1uelos blancos, exigiendo respuestas por sus hijos e hijas y por sus nietos robados. Adem\u00e1s adhieren a otros reclamos del campo popular.  <\/span><\/span> que lloraban, hijes desnudes. Segu\u00edan las injusticias y vulneraciones de la mano de los vende patria. As\u00ed, en medio del dolor profundo, volvieron cual ancianos de pies gastados los muchachos de <span class=\"tool-tip\">Malvinas<span class=\"tool-tip-text\">Archipi\u00e9lago de Am\u00e9rica del Sur situado en el mar argentino a 500 kil\u00f3metros de la costa. El 2 de abril de 1982 la dictadura c\u00edvico militar inici\u00f3 el desembarco de tropas en las Islas Malvinas, dando comienzo al conflicto b\u00e9lico con Gran Breta\u00f1a. El enfrentamiento dej\u00f3 un saldo de 650 combatientes nacionales y 255 soldados ingleses muertos. El 14 de junio de 1982 Argentina present\u00f3 la rendici\u00f3n. <\/span><\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego festejamos en 1983, parec\u00eda primavera aunque a\u00fan no terminaba de florecer la democracia. \u201c\u00a1Una navidad sin presos pol\u00edticos!\u201d, se gritaba en las marchas. En la plaza se asomaban gemidos que exig\u00edan verdad: \u201c\u00a1Que digan d\u00f3nde est\u00e1n! \u00a1Necesitamos&nbsp; justicia! \u00a1A d\u00f3nde vayan los iremos a buscar!\u201d. Es as\u00ed que las luchas frente a las leyes que quer\u00edan poner entre par\u00e9ntesis a la memoria nos abrazaron nuevamente en las calles y, horrorizades, grit\u00e1bamos que no fueron errores ni excesos sino \u201cson todos asesinos los milicos del proceso\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde antes de finalizar la dictadura un grupo de sobrevivientes y familiares organizaba todos los a\u00f1os un acto en homenaje a les compa\u00f1eres desaparecides en <span class=\"tool-tip\">El Vesubio<span class=\"tool-tip-text\">El Vesubio fue un centro clandestino de detenci\u00f3n, en Argentina, utilizado por el Ej\u00e9rcito que estaba ubicado en la localidad de Aldo Bonzi , en el Gran Buenos Aires. \u00abEmpresa El Vesubio\u00bb era el nombre clave que utilizaban para referirse al mismo las fuerzas represivas. Comenz\u00f3 a funcionar en 1975, siendo utilizado por la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), antes del golpe de Estado, con el nombre de \u00abLa Ponderosa\u00bb y dej\u00f3 de funcionar en 1978.<\/span><\/span>. Asist\u00eda a las reuniones de la agrupaci\u00f3n con dolor de cicatriz abierta y a la vez gran emoci\u00f3n por sentir el coraje de tantas manos luchadoras que no olvidaban. Lentamente, me fui integrando a elles sabiendo que la tarea era imprescindible. Se necesitaban datos de las personas que pasaron por los centros clandestinos de detenci\u00f3n, tambi\u00e9n de los represores, los torturadores y los asesinos que hab\u00edan perpetrado el terror. Desde el primero al \u00faltimo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large margenFotos\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"507\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Nieves-Kanje.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8208 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Nieves-Kanje.jpg 800w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Nieves-Kanje-300x190.jpg 300w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Nieves-Kanje-768x487.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/507;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En b\u00fasqueda de espacios donde poder trabajar desde el amor por la justicia, siendo educadora y fiel a la pol\u00edtica de nuestra generaci\u00f3n setentista, ingres\u00e9 a la C\u00e1tedra Libre de Derechos Humanos de Filosof\u00eda que fund\u00f3 Osvaldo Bayer, para poder seguir sembrando, fortaleci\u00e9ndome con la experiencia de compa\u00f1eres valientes -de convicciones y pr\u00e1cticas similares a las m\u00edas- con los que me enriquezco hasta la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra Comisi\u00f3n Vesubio abri\u00f3 su nombre a Puente 12 y ampli\u00f3 su escenario de b\u00fasqueda cuando fuimos descubriendo que en Camino de Cintura hubo dos centros clandestinos similares pero espacialmente enfrentados y comandados por patotas diferentes. Estas&nbsp;investigaciones nos hicieron detectar un circuito que enlazaba&nbsp;la zona de cuatrerismo. En diciembre de 2019 y despu\u00e9s de arduas luchas logramos con la comisi\u00f3n y el trabajo intenso de nuestro abogado Pablo Llonto, comenzar el tercer tramo del Juicio Vesubio III. Actualmente, estamos impulsando el tramo II de Puente 12, con nuevos testigos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A \u201cNosotras\u201d, ex presas pol\u00edticas, nos vuelve a&nbsp;abrazar el 2019, nos fortalece y redobla apuestas, y volvemos a firmar un pacto de amor y compromiso.&nbsp;La primera voz del plural nos grita desde adentro que queremos una vida digna para todes. Sabemos de los vaivenes y&nbsp;a\u00fan falta un trecho largo pero en el mientras tanto, mi coraz\u00f3n susurra: \u201cArriba los pobres del mundo, los desocupades, las v\u00edctimas de trata, de gatillo f\u00e1cil, todes de pie\u201d.&nbsp;Seguimos andando juntas, por caminos varios pero enlazadas en Nosotras, Nosotros, Nosotres&nbsp;\u00a1Por los 30.000, Nunca M\u00e1s!&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claro que cost\u00f3. Salir de la c\u00e1rcel de Villa Devoto no fue f\u00e1cil. Creer en la libertad, tampoco. Recuerdo las primeras sensaciones de extra\u00f1eza para cruzar la calle. Hasta los autos parec\u00edan un mundo turbulento que se ven\u00eda encima. 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