{"id":324,"date":"2021-03-31T23:10:10","date_gmt":"2021-03-31T23:10:10","guid":{"rendered":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/?p=324"},"modified":"2021-09-30T22:36:20","modified_gmt":"2021-09-30T22:36:20","slug":"el-taller-de-la-amistad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/el-taller-de-la-amistad\/","title":{"rendered":"El taller de la amistad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo soy Perla Diez, fui presa pol\u00edtica desde febrero de&nbsp;1975 hasta abril de 1982, a\u00f1o en que recuper\u00e9 mi libertad. Estuve en varias c\u00e1rceles: Dolores, Olmos y Devoto. Pertenec\u00eda al Partido Revolucionario de los&nbsp;Trabajadores (PRT) y al Ej\u00e9rcito Revolucionario del Pueblo (ERP).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mi permanencia en la c\u00e1rcel, el 8 de marzo de 1977, secuestraron a mi marido, a mi hermana menor, Diana Carmen Diez, de diecinueve a\u00f1os, y a su esposo, Alberto Rentani.&nbsp;Mi marido era Jorge Horacio Moura y tuvimos dos nenas, una de las cuales naci\u00f3 en la c\u00e1rcel, Luc\u00eda Moura. La otra peque\u00f1a hab\u00eda quedado con mis suegros, a la edad de diez meses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi mam\u00e1, Reina Diez, hab\u00eda sido decana de la Facultad de Humanidades, era&nbsp;militante de Derechos Humanos (DDHH) y Madre de Plaza de Mayo, as\u00ed que todos nos conoc\u00edan, sab\u00edan que yo sal\u00eda de la c\u00e1rcel y que mi mam\u00e1 estaba esper\u00e1ndome. Sal\u00ed y fui a vivir con mis dos hijas a una casita situada en 6 y 80, en la ciudad de La Plata. Era una casa muy humilde que ten\u00eda mam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque los organismos y&nbsp;mi madre -con su magra jubilaci\u00f3n- nos ayudaban, ten\u00eda que ganar alg\u00fan <em>mango<\/em> para sostenernos. As\u00ed que trabaj\u00e9 en casa de familia y vend\u00eda productos <em>Avon<\/em>. En el &#8217;83 estuve en el jard\u00edn maternal <em>Burbujas<\/em>, junto con Magdalena Romanuck, Cristina Gioglio -que ya no est\u00e1 con nosotros- y algunas otras compa\u00f1eras que vinieron del exilio. No nos daba mucho que digamos pero bueno,&nbsp;alg\u00fan dinerillo entraba y con las fiestitas infantiles tambi\u00e9n. Adem\u00e1s, s\u00e1bados y domingos vend\u00edamos mu\u00f1ecos que hac\u00eda una cu\u00f1ada, en la Plaza Italia. O sea que trabaj\u00e1bamos de lunes a lunes pero \u00e9ramos muy felices, muy felices.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de estar con libertad vigilada me incorpor\u00e9 de inmediato a Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Pol\u00edticas de La Plata, que era y es una organizaci\u00f3n muy interesante: siempre plante\u00f3&nbsp;la identidad pol\u00edtica de los detenidos desaparecidos, siempre reivindic\u00f3 la lucha revolucionaria y siempre tuvo pol\u00edticas de alianza muy amplias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Familiares conoc\u00ed compa\u00f1eros que me hac\u00edan acordar a los compa\u00f1eros de antes, en el buen sentido, en el compromiso, en la solidaridad, en la calidez y en hacer de la militancia una forma de vida. Compart\u00edamos momentos muy alegres, ah\u00ed conoc\u00ed a quien fue luego mi compa\u00f1ero, Eduardo Schaposnik,&nbsp;el Sapo, con quien al a\u00f1o siguiente me cas\u00e9. \u00c9l tambi\u00e9n hab\u00eda estado preso. Con su ni\u00f1a que trajo de Venezuela y mis dos Moura, Clarisa y Luc\u00eda, armamos una familia que se agrand\u00f3 con la llegada de Griselda y Rub\u00e9n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eduardo ten\u00eda interrumpida su carrera de medicina pero se hizo carpintero, porque cuando era chico su pap\u00e1 le hab\u00eda ense\u00f1ado carpinter\u00eda. Fue carpintero durante muchos a\u00f1os.&nbsp;Mientras tanto yo retom\u00e9 la carrera de psicolog\u00eda y&nbsp;me recib\u00ed en el &#8217;89.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los grandes logros de Familiares fue crear el Taller de la Amistad en el a\u00f1o &#8217;80. Yo estaba detenida y mis chicas, a trav\u00e9s del vidrio del locutorio, me hablaban de un lugar y de unos muchachos. No ten\u00eda un nombre, era como un secreto entre ellas, mi mam\u00e1 y yo, digamos. Cuando sal\u00ed, me llevaron a ese taller que despu\u00e9s del &#8217;84&nbsp; se llamar\u00eda Taller de la Amistad. As\u00ed le pusieron los ni\u00f1os, les ni\u00f1es,&nbsp;como dicen ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenz\u00f3 siendo un grupo de j\u00f3venes, estaban Remo Carlotto, los hermanos Bellingieri, Etna Richetti y Ethel. Un mont\u00f3n de gente de Familiares, de Madres de Plaza de Mayo y principalmente <span class=\"tool-tip\">Hijos<span class=\"tool-tip-text\">Hijos e hijas por la Identidad  y la Justicia contra el Olvido y el Silencio, organizaci\u00f3n de DDHH de Argentina, creada en 1995 por hijos e hijas de desaparecidos. En la actualidad presenta m\u00e1s de dos mil integrantes. <\/span><\/span> y hermanos de desaparecidos que comenzaron a preguntarse qu\u00e9 ser\u00eda de esos ni\u00f1os y ni\u00f1as que eran beb\u00e9s&nbsp;al momento del secuestro y la desaparici\u00f3n de sus padres&nbsp;que quedaron con vecinos, t\u00edos, amigos o abuelos.&nbsp;Al principio recorrieron las casas e hicieron un relevamiento de los ni\u00f1os y, entonces, sal\u00edan todos los s\u00e1bados a alg\u00fan lado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por supuesto que me incorpor\u00e9 al taller. Recuerdo que no ten\u00edamos local, hac\u00edamos encuentros en las quintas que rodean La Plata. Hab\u00eda una que nos prestaba una de las Madres -Salomone de apellido- ah\u00ed s\u00ed nos escap\u00e1bamos un poquito de la vigilada. Eso sigui\u00f3 para nosotros como lugar de trabajo. Creamos una cooperativa que era un jard\u00edn maternal y casita&nbsp;de fiestas. A\u00f1os m\u00e1s tarde entr\u00e9 a trabajar en Minoridad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns mf is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"466\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Perla-Diez-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9945 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 600px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 600\/466;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"466\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Perla-Diez-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9946 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 600px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 600\/466;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo que decir que fui muy feliz en la militancia y fui muy feliz en la c\u00e1rcel, aunque parezca una locura, a pesar de los dolores, el extra\u00f1amiento, el estar separados de los chicos que era lo que m\u00e1s nos dol\u00eda. Nos costaba que los chicos crecieran sin nosotros. Y fui muy feliz despu\u00e9s, en el Taller de la Amistad<em>,<\/em> porque los chicos \u00a1ten\u00edan una fuerza, una <em>polenta<\/em>! \u00a1Ten\u00edan una potencia!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al taller ven\u00edan algunos chiquitos que estaban bloqueados, que no pod\u00edan aprender a leer y escribir, chicos que no pod\u00edan jugar \u00a1Chicos que no pod\u00edan devolver una pelota! Cuando uno le&nbsp;tiraba la pelota, para que despu\u00e9s la devolvieran \u00a1no pod\u00edan hacer ese ida y vuelta!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ven\u00edan chicos de sus casas, diciendo que sus pap\u00e1s estaban de viaje. Nosotros nunca desmontamos brutalmente semejante \u201cno verdad\u201d, no, nunca, nunca jam\u00e1s. La iban desmontando entre ellos mismos, entre los chicos, porque el mismo ni\u00f1o que te dec\u00eda \u201cno puedo ver a mis papas porque est\u00e1n viajando\u201d los dibujaba muertos, en el piso y sangrando, por ejemplo. Hicimos campamentos, teatro, viajamos y fuimos al mar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llueva, truene o caigan sapos de punta el Taller de la Amistad siempre se abr\u00eda los s\u00e1bados. Esa continuidad permiti\u00f3 que los chicos y los familiares, pero los ni\u00f1os principalmente, fueran historizando, construyendo una historia, construyendo un texto, construyendo algo que les permitiera un cuerpo, que les permitiera, por ejemplo, un d\u00eda \u00a1devolver la pelota!&nbsp;No lo voy a olvidar jam\u00e1s, si tengo que sintetizar al Taller de la Amistad lo hago en una imagen: la de Pablo, un tallerista del Colegio Nacional, un chico de diecisiete o dieciocho a\u00f1os que todo el tiempo le tiraba la pelota a un chiquillo de apellido Reboledo. Se la tiraba y no obten\u00eda nada y un d\u00eda \u00a1se la devolvi\u00f3! Y yo lo pude ver, lo vi con mis propios ojos, era&nbsp;el logro m\u00e1ximo. Eso era el Taller de la Amistad, que ese ni\u00f1o aprendiera a jugar, que aprendiera a ser ni\u00f1o, que pudiera ser ni\u00f1o, que a pesar de que se llevaron a su pap\u00e1 y que su mam\u00e1 qued\u00f3 sumida en una profunda depresi\u00f3n, \u00e9l pudiera ser un ni\u00f1o que jugaba a la pelota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Taller de la Amistad existi\u00f3 desde el a\u00f1o &#8217;80 hasta el &#8217;95, cuando surgi\u00f3 HIJOS a nivel nacional. Por supuesto, muchos de los chicos del taller se incorporaron. El nuestro no fue el \u00fanico. Tambi\u00e9n estaba el taller del padre Bonfanti, en Floresta, el Taller Intihuasi, en Santiago del Estero y con la gringuita Ch\u00e1vez y otras compa\u00f1eras, el Taller Julio Cort\u00e1zar, en C\u00f3rdoba, y el taller Hab\u00eda una Vez, de Santa Fe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Taller de la Amistad, para m\u00ed, fue una expresi\u00f3n de poder, con min\u00fasculas y con may\u00fasculas \u00bfno?, una expresi\u00f3n de construcci\u00f3n de poder. Fue una experiencia maravillosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo soy Perla Diez, fui presa pol\u00edtica desde febrero de&nbsp;1975 hasta abril de 1982, a\u00f1o en que recuper\u00e9 mi libertad. Estuve en varias c\u00e1rceles: Dolores, Olmos y Devoto. 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