{"id":447,"date":"2021-04-01T18:38:43","date_gmt":"2021-04-01T18:38:43","guid":{"rendered":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/?p=447"},"modified":"2021-10-05T21:01:27","modified_gmt":"2021-10-05T21:01:27","slug":"encierros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/encierros\/","title":{"rendered":"Encierros"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es extra\u00f1o. No nos resultan extra\u00f1os los d\u00edas que dijeron que vendr\u00edan. No resulta extra\u00f1a la vida aunque hayan pasado a\u00f1os, las paredes sean otras y otras las voces y los sentimientos. El encierro no sabe de almanaques. Se sabe, se conoce, se recordar\u00e1 siempre el primer d\u00eda y, mientras caigan uno tras otro, mes a mes, no puede asegurarse cu\u00e1ndo ser\u00e1 el \u00faltimo. M\u00e1s a\u00fan, una despierta pregunt\u00e1ndose si ese no ser\u00e1 definitivamente el \u00faltimo. Mientras se acompa\u00f1a la vida y los minutos se transforman en horas,&nbsp;despiertan las ma\u00f1anas. Hay que ayudarlas a encontrar el paso del d\u00eda, que llegue la noche, que encuentre el sue\u00f1o&#8230; pide a gritos buenos sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No son los mismos sonidos, tampoco son las mismas manos que cierran y abren las puertas. Hoy, sobre ellas se apoyan mis manos libres. Las de hace a\u00f1os aseguraban encerrar sue\u00f1os, molestarlos sin descanso y transformarlos en pesadillas. Ac\u00e1 estoy, ac\u00e1 estamos, ac\u00e1 nos encontramos, ac\u00e1 seguimos acarici\u00e1ndolos. Porque supimos cuidarlos, contenerlos y sanarlos. No envejecieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo un tiempo en que ser joven era peligroso por lo que nos pod\u00eda pasar. Por todo lo que pod\u00edamos traspasar. Hubo un tiempo en que no se ped\u00eda permiso para pintar las paredes, para hacerse due\u00f1o de las calles y de las plazas del pueblo. Hubo un tiempo en que se borraron diecisiete a\u00f1os de ausencia&nbsp;y&nbsp;festejamos con el coraz\u00f3n en la mano el <span class=\"tool-tip\">\u201cluche y vuelve\u201d<span class=\"tool-tip-text\">Consigna bajo la cual, desde 1972, se llev\u00f3 adelante la campa\u00f1a por el regreso del general Juan Domingo Per\u00f3n al pa\u00eds tras su exilio y proscripci\u00f3n en 1955. <\/span><\/span> que trajo de&nbsp;regreso al <span class=\"tool-tip\"><em>Viejo<\/em><span class=\"tool-tip-text\">Apodo afectuoso con que la juventud peronista se refer\u00eda a Juan Domingo Per\u00f3n.<\/span><\/span>. Hubo un tiempo en que fuimos a votar con&nbsp;nuestros viejos y hubo otro que nos enfrent\u00f3 al dolor, al desencuentro; definitivamente, al encuentro de la miseria humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ese tiempo tengo recuerdos. Buenos recuerdos. Son los que despiertan mientras una se defiende de ese virus extra\u00f1o. Peligroso y mortal virus. Los buenos recuerdos hablan de resistencia. De saber protegerse, de quienes abren y cierran puertas. Detr\u00e1s de una maciza puerta con candado hay mujeres que saben esperar. Que esperan vencer con su sola presencia la falta de sol, la m\u00fasica silenciada, la lectura prohibida, los abrazos que&nbsp;mueren en los vidrios de los locutorios. Detr\u00e1s de las rejas los sue\u00f1os crecieron. Crec\u00edan como crec\u00edan quienes los so\u00f1aban. No se crece sola. Ninguna planta se riega a s\u00ed misma y, de hecho, de no ser cactus, si no llueve ha de morir. Eso nos pas\u00f3 a nosotras. Fuimos regal\u00e1ndonos entre nosotras los mejores retazos que supimos defender para&nbsp;sobrevivir. Fuimos tomando no lo que sobrara, sino exactamente lo que se necesitaba. Fuimos capaces de transformar el ego\u00edsmo en generosidad y la intolerancia en comprensi\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los tiempos de hoy, los d\u00edas se vuelven -como entonces- lentos. Quiz\u00e1s por eso he vuelto a sentarme a escuchar la m\u00fasica que supe recuperar en libertad, recordando a las voces que supieron alimentarnos cuando estaba prohibida. Serrat, los Zupay, la Negra Sosa, Le\u00f3n Gieco, V\u00edctor Heredia,&nbsp;Charly, Sui Generis&nbsp;\u00a1y todos los que descubrimos despu\u00e9s! Fue una manera de escuchar nuevamente la voz de Silvita Di Cola o la de Debbie&nbsp;con <em>Muchacha ojos de papel<\/em> o <em>Rasgu\u00f1a las piedras<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esos primeros d\u00edas me promet\u00ed leer lo que no hab\u00eda le\u00eddo a\u00fan. Pagu\u00e9 caro no haberlo hecho antes de que nos arrancaran de cuajo t\u00edtulos universales. Deb\u00eda leerlos porque ya no estar\u00eda cerca Susana Barcos para escucharla recitar, describir p\u00e1rrafos enteros de libros desconocidos. Tambi\u00e9n me dije que era responsabilidad m\u00eda si me cruj\u00edan las rodillas o las cervicales. Hubo un tiempo que supe resistir a que sufrieran. Fue ese tiempo donde las <em>compas<\/em> de las celdas de adelante avisaban si entraban las <span class=\"tool-tip\"><em>bichas<\/em><span class=\"tool-tip-text\">Apodo con el que las presas pol\u00edticas de Villa Devoto se refieren a las celadoras del Servicio Penitenciario Federal.<\/span><\/span> a espiar por las mirillas. Y este tiempo, que me recuerda ese otro, sabe que conoc\u00edamos con precisi\u00f3n y certeza la hora en que el sol se asomaba por el ventiluz para ubicar el rostro sin temor a los rayos ultravioletas. Por eso es que no dud\u00e9 en sentarme en el patio y decirme \u00a1Qu\u00e9 bendici\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large imgFloat\"><img decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"295\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Olivia-Taleb-Caceres.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-8806 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Olivia-Taleb-Caceres.jpg 400w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Olivia-Taleb-Caceres-300x221.jpg 300w\" data-sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 400px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 400\/295;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribir, entonces, era volver a la familia en unas cuantas frases que el coraz\u00f3n esperanzado dictaba. Era saber que la mirada miserable, intrusa,&nbsp;vejaba tus sentimientos sin importarle las veces que secabas tus ojos para evitar que&nbsp;te delatara la letra desfigurada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribir hoy es diferente. Es rescatar del pasado para que no haya olvido, es darle justo lugar a la Memoria y es entender que aunque hayan algunos puntos de encuentro no se justifica un&nbsp;<em>deja vu<\/em> entre este presente y aquel&nbsp;pasado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los muertos de hoy no son v\u00edctimas de los vuelos de la muerte, como tampoco son fosas comunes&nbsp;sus sepulcros. Los muertos de hoy tienen apellido y nadie los prejuzga ni condena&nbsp;porque&nbsp;\u201calgo habr\u00e1n hecho\u201d. Los muertos de hoy lamentablemente son v\u00edctimas de un virus letal. Aqu\u00e9llos, que sentimos nuestros, son las v\u00edctimas de la m\u00e1s sangrienta de las&nbsp; dictaduras.&nbsp;\u201cSer mejores cuando todo haya pasado\u201d,&nbsp;se lee, se escucha por aqu\u00ed y all\u00e1. No hay motivos para descreer en tan nobles intenciones. No es un virus el que impide serlo.&nbsp;No es un virus el que desnuda el alma. Como dir\u00eda Camus, nosotros&nbsp;mismos podemos&nbsp;escapar a tan horroroso espect\u00e1culo. Estamos a tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es extra\u00f1o. No nos resultan extra\u00f1os los d\u00edas que dijeron que vendr\u00edan. No resulta extra\u00f1a la vida aunque hayan pasado a\u00f1os, las paredes sean otras y otras las voces y los sentimientos. El encierro no sabe de almanaques. Se sabe, se conoce, se recordar\u00e1 siempre el primer d\u00eda y, mientras caigan uno tras otro, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1720,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"single-parana.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[27],"class_list":["post-447","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-navegando-el-parana","tag-genero"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/447","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=447"}],"version-history":[{"count":41,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13146,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/447\/revisions\/13146"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}