{"id":546,"date":"2021-04-09T17:44:21","date_gmt":"2021-04-09T17:44:21","guid":{"rendered":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/?p=546"},"modified":"2021-10-05T22:41:17","modified_gmt":"2021-10-05T22:41:17","slug":"una-bomba-en-el-juzgado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/una-bomba-en-el-juzgado\/","title":{"rendered":"Una bomba en el juzgado"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Estuve detenida entre 1975 y 1983 en Buenos Aires.&nbsp;Sal\u00ed de prisi\u00f3n en 1983, en libertad condicional. Deb\u00eda presentarme en la comisar\u00eda una vez al mes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una madrugada lleg\u00f3 un amigo y me dijo: \u201cFlaquita, te compr\u00e9 un pasaje a Buenos Aires. Sali\u00f3 el decreto-ley del dos por uno. Busc\u00e1 tu libertad y volv\u00e9 a casa\u201d. Y all\u00ed fui, al juzgado de San Martin, en provincia. La noche anterior nos quedamos en vela con nuestros abogados, redactando el documento que solicitar\u00eda mi libertad definitiva haciendo uso de mis derechos otorgados.<\/p>\n\n\n\n<p>No not\u00e9 nada raro, era 1984. Pero la gente iba y ven\u00eda, conversaban y algunos estaban un poco inquietos. Me pareci\u00f3 demasiado concurrido. Pero sin experiencia segu\u00ed buscando la entrada. Vi un ascensor disponible y sub\u00ed. Tercer piso, creo. Apenas puse el pie fuera del ascensor me atajaron unos tipos: \u201c\u00bfQu\u00e9 hace usted aqu\u00ed? \u00bfC\u00f3mo subi\u00f3?\u201d. Se\u00f1al\u00e9 el ascensor. \u201c\u00bfNo vio la polic\u00eda, la gendarmer\u00eda, los bomberos, las ambulancias\u2026 no vio?\u00bb, dijo uno de ellos. Les respond\u00ed que no y les pregunt\u00e9 qu\u00e9 pasaba, confieso que suelo ser un poco distra\u00edda. \u201c\u00a1Han puesto una bomba se\u00f1ora!\u201d, me respondi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El juzgado estaba ciertamente un poco desordenado, pero bastante en pie. As\u00ed que tranquilamente y sin inmutarme ped\u00ed hablar con el juez. \u201cEs urgente, vengo de muy lejos\u201d, expliqu\u00e9. Despu\u00e9s de algunos entredichos e insinuaciones me hicieron pasar al despacho del juez. Hab\u00eda sido secretario del juez que me hab\u00eda condenado. El tipo hab\u00eda muerto de c\u00e1ncer y \u00e9l qued\u00f3 a cargo.&nbsp;Cual si viera un fantasma expres\u00f3: \u201c\u00bfQue hace aqu\u00ed se\u00f1ora de Dagnese? \u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3? \u00bfA qu\u00e9 vino?\u201d. Y devolv\u00ed con otra pregunta: \u201c\u00bfEn serio pusieron una bomba?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y all\u00ed se explay\u00f3: hab\u00edan detenido a Mario Eduardo Firmenich y lo hab\u00edan llevado al mismo juzgado. El de San Martin, donde estaba mi causa y reclamaba mi libertad por tiempo cumplido.&nbsp;Estuvo un poco reticente (el decreto era reciente y se mostraba con dudas). Finalmente, se rindi\u00f3 ante las pruebas, la documentaci\u00f3n, y resolvi\u00f3 mi libertad. Firma. Sello. Guard\u00e9 el papel y encar\u00e9 para la puerta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfPara d\u00f3nde va?\u201d, me dijo alcanz\u00e1ndome. Antes de responder sigui\u00f3: \u201cLa puedo llevar, estoy saliendo en el auto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, le dije: \u201cA ver\u2026&nbsp; \u00bfusted quiere que suba a su auto? Y si lo reconocen \u00bfy meten otra bomba?\u201d. Y agregu\u00e9: \u201dUn juez de la dictadura y una ex presa pol\u00edtica, v\u00edctimas de un atentado\u201d. Finalmente, dije: \u201cEl colectivo que tomo en la esquina me deja cerca. Gracias, prefiero una muerte m\u00e1s digna\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron muchos meses y Norberto, mi cu\u00f1ado me avis\u00f3 que lo hab\u00edan llamado del juzgado (yo no ten\u00eda tel\u00e9fono). El juez estaba arrepentido: que lo tom\u00e9 por sorpresa, que tendr\u00eda que rever la resoluci\u00f3n, que necesitaba hablar conmigo, fueron algunos de los argumentos. Si vive, todav\u00eda me est\u00e1 esperando. Nunca me present\u00e9 a la comisaria desde aquel d\u00eda en que volv\u00ed con mi libertad firmada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full mf\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"530\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ana-Mirtha-Marciale-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10161 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ana-Mirtha-Marciale-2.jpg 800w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ana-Mirtha-Marciale-2-768x509.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/530;\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estuve detenida entre 1975 y 1983 en Buenos Aires.&nbsp;Sal\u00ed de prisi\u00f3n en 1983, en libertad condicional. Deb\u00eda presentarme en la comisar\u00eda una vez al mes.&nbsp; Una madrugada lleg\u00f3 un amigo y me dijo: \u201cFlaquita, te compr\u00e9 un pasaje a Buenos Aires. Sali\u00f3 el decreto-ley del dos por uno. Busc\u00e1 tu libertad y volv\u00e9 a casa\u201d. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1826,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"single-sierras.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[30],"class_list":["post-546","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-en-las-sierras","tag-derechos-humanos"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=546"}],"version-history":[{"count":31,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/546\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12485,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/546\/revisions\/12485"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}