{"id":739,"date":"2021-04-13T22:44:29","date_gmt":"2021-04-13T22:44:29","guid":{"rendered":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/?p=739"},"modified":"2021-10-22T17:29:53","modified_gmt":"2021-10-22T17:29:53","slug":"la-memoria-iluminada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/la-memoria-iluminada\/","title":{"rendered":"La memoria iluminada"},"content":{"rendered":"\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-right\">\u201c\u00bfVes? Aqu\u00ed est\u00e1 la prueba \u00a1Nunca pudieron con tu libertad!\u201d.\nKoly Bader.<\/pre>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sensaci\u00f3n de peligro inminente que me acosaba se hizo certeza cuando en abril de 1978 fuimos detenidos, secuestrados y trasladados ilegalmente a un centro de detenci\u00f3n en Argentina. Est\u00e1bamos en Paraguay escapando del Operativo Independencia instrumentado desde el a\u00f1o 1975.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era la <span class=\"tool-tip\">Operaci\u00f3n C\u00f3ndor<span class=\"tool-tip-text\">Campa\u00f1a de represi\u00f3n pol\u00edtica y Terrorismo de Estado respaldada por Estados Unidos, que inclu\u00eda operaciones de inteligancia y asesinato de opositores. Fue implementada en 1975 por las c\u00fapulas de las dictaduras c\u00edvico militares en el Cono Sur. El gobierno de Estados Unidos proporcion\u00f3 planificaci\u00f3n, coordinaci\u00f3n, formaci\u00f3n sobre la tortura, apoyo t\u00e9cnico y suministr\u00f3 ayuda militar.<\/span><\/span>. Stella Calloni escrib\u00eda en su libro <em>Operaci\u00f3n C\u00f3ndor<\/em>: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201c(\u2026) En una reuni\u00f3n de 1978 se intercambiaron datos sobre &#8216;elementos subversivos y organizaciones&#8217;. En un listado secreto figuraba &#8216;la banda de delincuentes subversiva Montoneros&#8217; que el 11 de enero de 1978 fueron &#8216;expulsados&#8217; de Paraguay. En otra lista con fecha 11 de mayo los &#8216;expulsados&#8217; eran: Oscar Ricardo Bader e In\u00e9s Delvalle Lugones, quienes fueron puestos a disposici\u00f3n del jefe del \u00e1rea 234 de Formosa, Argentina, por &#8216;estar seriamente comprometidos en actividades subversivas'(&#8230;)\u201d.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego de dos meses en condici\u00f3n de desaparecidos fuimos trasladados a una comisar\u00eda de la provincia de Buenos Aires. All\u00ed nos tuvieron ocho meses, con el Mundial de F\u00fatbol en el medio. Luego, nos trasladaron a la c\u00e1rcel; en mi caso, a Devoto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 1 de Julio de 1981 salimos al exilio a Alemania Federal. La opci\u00f3n -forzosa- para salir del pa\u00eds signific\u00f3 la posibilidad de libertad y reencuentro familiar con nuestras hijitas, Paula y Romy, de seis y cinco a\u00f1os respectivamente, y mi compa\u00f1ero \u00a1La vida misma!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre pienso, desde mi experiencia, que el exilio signific\u00f3 desandar de a poco, y menos traum\u00e1ticamente que las compa\u00f1eras que sal\u00edan en libertad vigilada, el s\u00edndrome pos traum\u00e1tico del terrorismo de Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cruzarse en las calles de sus ciudades o pueblos con los represores o ir hasta una comisar\u00eda a registrar su permanencia en el lugar debe haber sido muy dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Regresar del exilio a fines de 1984, para Navidad precisamente, fue un hecho extraordinario y conmovedor para m\u00ed y para toda la familia. No estaba totalmente convencida del regreso, a\u00fan hab\u00eda una disputa interna entre mis deseos de volver y el temor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edamos decidido que el regreso iba a ser a Tucum\u00e1n y no a Santiago del Estero, provincia de origen. Las razones de la elecci\u00f3n estuvieron directamente relacionadas con las posibilidades laborales en raz\u00f3n de que la familia de mi compa\u00f1ero se hab\u00eda afincado all\u00ed e \u00edbamos a tener m\u00e1s chances de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00eda que la \u201copci\u00f3n forzosa\u201d de salir del pa\u00eds signific\u00f3 el reencuentro familiar, \u201cachicar\u201d esos tres a\u00f1os de separaci\u00f3n con las ni\u00f1as. Volver a empezar en aquel punto que dejamos. En Alemania conocimos gente hermosa, los compa\u00f1eros argentinos, chilenos, uruguayos y colombianos, todxs trabajando desde distintos espacios la solidaridad y la denuncia de lo que pasaba en Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paralelamente tuvimos que aprender el idioma, las costumbres y la idiosincrasia de un pa\u00eds anglosaj\u00f3n que poco ten\u00eda de mi Santiago. La hermandad construida con los compa\u00f1erxs hac\u00eda todo m\u00e1s llevadero en la lejan\u00eda de la patria. Mientras cri\u00e1bamos a nuestras hijas vino nuestro tercer hijo, en agosto de 1982. El nacimiento de Emiliano signific\u00f3 concretar el deseo interrumpido cuatro a\u00f1os atr\u00e1s. La alegr\u00eda fue desbordante, profunda, casi que no la puedo manifestarlo en palabras. Por protocolo del sistema de salud alem\u00e1n mientras estuve internada -siete d\u00edas- solo pod\u00eda visitarnos el padre \u00a1Fue toda una ingenier\u00eda montada con los compa\u00f1eros que estuvieron acompa\u00f1ando el suceso, para contener a las ni\u00f1as el deseo de ver al hermanito y esperar todos esos d\u00edas!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vuelta al pa\u00eds tuvo, a la par de la alegr\u00eda del regreso, un desgarro m\u00e1s.&nbsp;Despedirme de entra\u00f1ables amigxs y compa\u00f1erxs que quiz\u00e1s no volver\u00eda a ver. Llor\u00e9 tanto o m\u00e1s que cuando tomamos el avi\u00f3n rumbo a Frankfurt, lugar donde vivimos. Cuando fuimos al exilio dej\u00e1bamos nuestra familia y la patria. Pero era tan grande la alegr\u00eda de estar de nuevo juntxs que atenu\u00f3 el dolor de la partida y la incertidumbre de no saber cu\u00e1ndo \u00edbamos a volver.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full mf\"><img decoding=\"async\" width=\"753\" height=\"609\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Ines-Lugones.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10411 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 753px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 753\/609;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El regreso fue el 24 de diciembre de 1984. Al mediod\u00eda, con el calor tucumano h\u00famedo al extremo, que se percib\u00eda hasta en las s\u00e1banas de nuestras camas. Sensaci\u00f3n rara esa primera noche en Tucum\u00e1n. Extra\u00f1a sensaci\u00f3n de \u201cprovisoriedad\u201d y temor percibida durante los a\u00f1os oscuros de persecuci\u00f3n que de golpe la volv\u00ed a sentir\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer tiempo fue muy dif\u00edcil en todo sentido. D\u00e9cada del &#8217;90 y Bussi gobernador en el Jard\u00edn de la Rep\u00fablica, sin flores para mi mirada&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto era la extra\u00f1eza del lugar y el entorno social que mi cuerpo me factur\u00f3 una alergia de piel que me acompa\u00f1\u00f3 por a\u00f1os. La \u201cadaptaci\u00f3n\u201d social iba de la mano con la crianza de lxs hijxs en instituciones educativas anquilosadas en concepciones atravesadas tambi\u00e9n por las secuelas de la dictadura: censura, auto-censura o convicci\u00f3n de la docencia reflejadas directamente en los modos de educar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados de los a\u00f1os &#8217;90 pude concretar -no sin evitar los vericuetos burocr\u00e1ticos de lo administrativo y de las dificultades en mi interior- la carrera de Abogac\u00eda: un antes y un despu\u00e9s en mi vida laboral y la perspectiva del qu\u00e9 hacer de all\u00ed en m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edan pasado diez a\u00f1os del regreso del exilio. De a poco continuaba el proceso de \u201cadaptaci\u00f3n\u201d en el Jard\u00edn de la Rep\u00fablica y de a poco comenzaba a disfrutar de los lapachos en flor de la primavera tucumana. Vino la d\u00e9cada del 2000 y con ello el comienzo, en los estrados judiciales, de la construcci\u00f3n de la memoria, la verdad y la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lleg\u00f3 el primer <span class=\"tool-tip\">juicio de Lesa Humanidad<span class=\"tool-tip-text\">Procesos judiciales contra los militares de la \u00faltima dictadura c\u00edvico militar por violaciones a los DDHH, iniciados a partir del gobierno del presidente N\u00e9stor Kirchner en 2003.<\/span><\/span> en Santiago del Estero por el asesinato del compa\u00f1ero Cecilio Kamenetzky. Ten\u00eda dieciocho a\u00f1os y era estudiante de Abogac\u00eda. Conmovedor y emocionante. Mi primer juicio como abogada querellante representando a la Asociaci\u00f3n por la Memoria, la Verdad y la Justicia de familiares de detenidos desaparecidos y ex presos pol\u00edticos de Santiago del Estero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegar a la instancia judicial y poner en cuesti\u00f3n el relato hegem\u00f3nico de la historia reciente sostenido por m\u00e1s de treinta a\u00f1os fue y es un acto de indudable justicia.&nbsp;Vinieron los testimonios de lxs sobrevivientes. Ellos hicieron presentes las vidas de miles de compa\u00f1erxs cuyos nombres danzaban hasta ese momento escondidxs en ese tremendo 30.000.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas esas memorias que por fin son nuestras y todos los testimonios escuchados y vistos -llenos de historia, conmovedores, valientes y seguir\u00edan los adjetivos- calaron en las profundidades de mi ser un instante, un acto tremendamente humano descripto en la sala de audiencia por H\u00e9ctor Orlando Galv\u00e1n, Tito, en ese juicio por Cecilio, y por todos. Tito fue secuestrado en Santiago del Estero y tra\u00eddo clandestinamente a Tucum\u00e1n. Pas\u00f3 por dos centros de detenci\u00f3n, el llamado Reformatorio y Arsenales. All\u00ed, seg\u00fan cont\u00f3, se encontr\u00f3 con otros compa\u00f1eros de Santiago del Estero. No voy a describir el contexto de un centro clandestino que ya est\u00e1 hecho en las p\u00e1ginas del oprobio de la historia de nuestra patria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me detengo en un instante del largo testimonio de Tito, cuando describi\u00f3 que vio a Hugo Concha, otro detenido desaparecido. Estaba haciendo el servicio militar cuando lo secuestraron y, por ser soldado, sufri\u00f3 peor que otros las punzadas del odio. En ese lugar, adem\u00e1s de todo pasaban hambre, mucha hambre. Tito, un d\u00eda, vio pasar al soldado Concha como ranita y semi desnudo, como acostumbraban a tenerlo sus captores para recoger pan que hab\u00edan puesto en el medio del pasillo. Entonces, le arroj\u00f3 un pedazo a Tito y comenzaron a comer con el hambre de cinco d\u00edas. Pero los sorprendieron y ese acto, ese simple y vital acto de comer, les signific\u00f3 un tremendo castigo: una furibunda paliza. Al parecer el pan deb\u00eda ser visto, no comido. Parte de la tortura permanente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese instante narrado por Tito, del soldado Concha semi desnudo y agazapado como una ranita para ir en busca del pan y arrojarle a su compa\u00f1ero para calmar el hambre de varios d\u00edas, en ese lugar -la nada misma-, reducidos a la m\u00ednima expresi\u00f3n humana, me pareci\u00f3 la muestra m\u00e1s acabada de qu\u00e9 clase de gente persigui\u00f3 el terrorismo de Estado. Ese gesto solidario en medio de esa tremenda oscuridad es la mejor expresi\u00f3n de la condici\u00f3n humana: la solidaridad, el otro. Nunca soy de poner a ning\u00fan humano en una estatua, no creo en los h\u00e9roes impolutos pero el soldado Concha en ese instante, agazapado, como una ranita, lo fue. Y es por eso que decimos \u201cno nos han vencido\u201d. El soldado Concha es 30.000.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mis amadxs hijxs, a mi compa\u00f1ero, a Gustavo, mi sobrino, autor de la ilustraci\u00f3n inspirada en la lectura del texto, por acompa\u00f1ar y ser parte nuestra desde siempre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada letra, cada palabra dicha es mi legado para Ant\u00fc, Ema y Luna, mis nietxs.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfVes? Aqu\u00ed est\u00e1 la prueba \u00a1Nunca pudieron con tu libertad!\u201d. Koly Bader. La sensaci\u00f3n de peligro inminente que me acosaba se hizo certeza cuando en abril de 1978 fuimos detenidos, secuestrados y trasladados ilegalmente a un centro de detenci\u00f3n en Argentina. Est\u00e1bamos en Paraguay escapando del Operativo Independencia instrumentado desde el a\u00f1o 1975. 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