{"id":78,"date":"2021-03-25T20:49:15","date_gmt":"2021-03-25T20:49:15","guid":{"rendered":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/?p=78"},"modified":"2021-11-01T23:56:07","modified_gmt":"2021-11-01T23:56:07","slug":"reencuentros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/reencuentros\/","title":{"rendered":"Reencuentros"},"content":{"rendered":"\n<p>Mi libertad tra\u00eda consigo el destierro. El destierro para mi compa\u00f1ero y mi \u00fanica hija -en esos momentos- significaba el alejamiento de todo lo nuestro: padres, hermanes y amigues, nuestros \u00e1rboles y nuestros p\u00e1jaros. Los recuerdos que cada esquina de mi C\u00f3rdoba trae a nuestro paso. Estamos hablando del a\u00f1o 1980. En este pa\u00eds tan fr\u00edo y oscuro nos esperaban una comitiva de autoridades y personal del campamento de refugiados. Adem\u00e1s, estaba una traductora que nos iba relatando lo que pasaba. Este pueblo sueco al que llegamos, de nombre Alvesta, ten\u00eda un poco m\u00e1s de cinco mil habitantes. \u00c9ramos diecinueve refugiados, entre los cuales hab\u00eda varios ni\u00f1os. De Argentina, \u00e9ramos solo nosotros que llegamos directamente desde la c\u00e1rcel. El resto eran uruguayos que se hab\u00edan refugiado en Brasil despu\u00e9s de varios a\u00f1os de c\u00e1rcel.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Fuimos todos al mismo campamento: casitas de madera tipo caba\u00f1as acondicionadas con lo necesario para habitarlas. Estos fueron nuestros primeros amigos y compa\u00f1eros, con ellos compartimos casa, recuerdos e historias en com\u00fan. En nuestra caba\u00f1a se alojaban tres personas m\u00e1s. Hab\u00eda un comedor comunitario donde nos encontr\u00e1bamos cada d\u00eda: ma\u00f1ana, tarde y noche. \u00c9ramos cincuenta o sesenta personas y una vez marchamos entre cientos de banderas rojas entonando la internacional, algo antes nunca vivido y solo visto en las historias de los pueblos en donde la revoluci\u00f3n era un hecho. Gritamos a los cuatro vientos lo que pasaba en nuestros pa\u00edses, ya no solo en Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos sumamos a un grupo de solidaridad con Argentina. Nunca fuimos muchos en Gotemburgo &#8211; segunda ciudad de Suecia- conocida en el mundo por su importante puerto. Imprimimos panfletos con denuncias que repart\u00edamos casi todos los fines de semana en lugares muy concurridos. Colabor\u00e1bamos con <span class=\"tool-tip\">Amnist\u00eda Internacional<span class=\"tool-tip-text\">Organismo de DDHH fundado en 1961, por el abogado brit\u00e1nico Peter Benenson. Trabaja para lograr la libertad de encarcelados por sus creencias religiosas, politicas o de origen \u00e9tnico.<\/span><\/span>, que apadrinaba a varios compa\u00f1eros presos.<\/p>\n\n\n\n<p>Personalmente, me toc\u00f3 traducir alguna que otra carta de mis queridas compa\u00f1eras, todav\u00eda prisioneras. Con un compa\u00f1ero argentino \u00a1bailamos una chacarera en el parque m\u00e1s grande de Gotemburgo y sus alrededores! Esto fue en el D\u00eda del Inmigrante, cuando todas las colonias mostraban su cultura mediante el baile de danzas t\u00edpicas de cada pa\u00eds. Nos acompa\u00f1\u00f3 con la guitarra un sueco, que hab\u00eda nacido en Argentina y vivido toda su vida en Suecia pero que se consideraba argentino: Pedro Vanderli, un gran compa\u00f1ero ya fallecido. Con alcanc\u00edas, en bailes y pe\u00f1as, recaud\u00e1bamos para un fondo de ayuda a los compa\u00f1eros que regresaban al pa\u00eds, algunos a M\u00e9xico. Tambi\u00e9n destin\u00e1bamos dinero a organizaciones populares para que llegara la ayuda a los m\u00e1s necesitados. Adem\u00e1s, cotiz\u00e1bamos un d\u00eda de trabajo para nuestra organizaci\u00f3n, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). As\u00ed, hasta que lleg\u00f3 la democracia a la Argentina y empezamos a volver.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large margenFotos\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"530\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-2-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3973 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-2-1.jpg 800w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-2-1-300x199.jpg 300w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-2-1-768x509.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/530;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized imgFloat\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3977 lazyload\" width=\"400\" height=\"325\" data-srcset=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-3.jpg 800w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-3-300x244.jpg 300w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Marta-Quiroga-3-768x624.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 400px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 400\/325;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Apenas comenzado a caminar, el exilio nos abarc\u00f3 considerablemente la identidad: el trabajo por nuestra identidad, antes nunca pensada tan intensamente. Para aprender otro idioma hab\u00eda que saber primero el idioma materno. Reconocer tu identidad, tus ra\u00edces. Es as\u00ed como algunos compa\u00f1eros que no sab\u00edan leer y escribir en espa\u00f1ol tuvieron que aprender primero su idioma y luego el sueco. Esto tambi\u00e9n suced\u00eda con nuestros ni\u00f1os asi que un gran n\u00famero de maestras refugiadas se transformaron en maestras de idioma materno. <\/p>\n\n\n\n<p>Por iniciativa de los uruguayos -eran multitud- se cre\u00f3 la escuelita de los s\u00e1bados. No recuerdo si estaba abierta a todos los latinoamericanos pero la mayor\u00eda eran argentinos y uruguayos. Participaron ni\u00f1os en edad escolar de todas las edades. Si a Paula le pregunto hoy sobre la escuelita de los s\u00e1bados, me dice: \u201cAh, s\u00ed, nos ense\u00f1aban a cantar el gallo negro, el gallo rojo\u201d. Ten\u00eda mucha presencia nuestra m\u00fasica, nuestra historia y pienso que fue muy importante para nuestros hijos. Tambi\u00e9n para nuestra identidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, estaba el <em>Carnaval de Hammarkullen<\/em>, en un barrio perif\u00e9rico al norte de Gotemburgo donde el noventa por ciento de su poblaci\u00f3n hab\u00eda nacido en otro lado. Creo que surgi\u00f3 por iniciativa boliviana o chilena (chilenos tambi\u00e9n llegaron much\u00edsimos, es una de las comunidades m\u00e1s numerosas despu\u00e9s de la \u00e1rabe). Empezaron un \u00faltimo fin de semana de mayo a bailar y mostrar sus danzas, algo que se fue transformando en una verdadera fiesta popular, llena de colores y con muy buena predisposici\u00f3n. En la actualidad, dura tres d\u00edas, lleva treinta&nbsp;a\u00f1os y participan todas las nacionalidades \u00a1hasta los suecos! Cada grupo trabaja todo el a\u00f1o ensayando, cosiendo sus trajes y junt\u00e1ndose. Concurren hasta setenta mil personas. Esto tambi\u00e9n fortaleci\u00f3 la identidad de nuestros hijos, que con orgullo mostraban su cultura y aprend\u00edan de otras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los argentinos, como dije antes, nunca fuimos muchos: trescientas familias en los &#8217;80 en toda Suecia. Aqu\u00ed, en Gotemburgo \u00e9ramos un pu\u00f1ado activo y est\u00e1bamos en todos lados, en todas las actividades. Fui aguatera de la <em>Comparsa de Lubolo<\/em> -uruguayos- y una de mis hijas bailaba all\u00ed \u00a1Era una fiesta! No faltaba la comida t\u00edpica de cada pa\u00eds. All\u00ed est\u00e1bamos los <em>argentos<\/em>, con los <em>chori<\/em> y las empanadas, los alfajores de mil hojas con dulce de leche, un manjar que solo pod\u00edas degustar en esas fechas porque los tra\u00eda una familia chilena de una panader\u00eda de alg\u00fan pueblo en Suecia. Probamos comida de todo el mundo y la adoptamos como algo m\u00e1s en la vida de aqu\u00ed. As\u00ed es como aprendimos algunas palabras en casi todos los idiomas. Hoy, no llama la atenci\u00f3n que en un tranv\u00eda encuentres a j\u00f3venes salud\u00e1ndose en sueco y despidi\u00e9ndose en espa\u00f1ol. Descubrimos que Rumania fue colonia italiana alguna vez y que Filipinas fue colonia espa\u00f1ola: ellos todav\u00eda dicen \u201cmuchacho\u201d y significa lo mismo que para nosotros. Eritrea fue tambi\u00e9n colonia italiana por lo que algunos saben algo del idioma y nos pudimos comunicar apenas llegados, cuando el sueco era un jerogl\u00edfico todav\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco de llegar al campamento de refugiados le pregunt\u00e9 a la traductora si pod\u00eda saber d\u00f3nde estaban algunas compa\u00f1eras que hab\u00edan salido con opci\u00f3n a Suecia. Me dijo que no era imposible, que me ayudar\u00eda. Extra\u00f1aba horrores a mis compa\u00f1eras, no era la libertad que hab\u00eda so\u00f1ado. Segu\u00eda llamando celda a las habitaciones: \u201c\u00bfD\u00f3nde dejaste la campera de Paula?\u201d, me preguntaban y respond\u00eda: \u201cEn la celda del medio\u201d. La primera noche no pudimos casi dormir, cada uno sumido en sus recuerdos. No pod\u00edamos creer que est\u00e1bamos tan lejos. <\/p>\n\n\n\n<p>Nos hab\u00edan dicho que a las 8 de la ma\u00f1ana serv\u00edan el desayuno y que fu\u00e9ramos puntuales. All\u00ed nos encontrar\u00edamos con el resto de los refugiados. Llegamos como pidiendo permiso para todo y me adelant\u00e9 unos pasos para tener una visi\u00f3n de las mesas, con la gente ya desayunando. De repente, escuch\u00e9 un grito: \u201c\u00a1Pante! \u00a1Mi Pante!\u201d. Se me dio vuelta el coraz\u00f3n y nos fundimos en el primer abrazo de mi exilio. Nora Acosta estaba en ese mismo campamento: hab\u00edamos estado juntas en la Unidad Penal N\u00ba 1 de C\u00f3rdoba, algo que nos uni\u00f3 a todas, igual en Devoto. Lloramos abrazadas, nos miramos y volvimos a abrazarnos. Lloraba todo el mundo y nos aplaud\u00edan \u00a1Incre\u00edble! Inmediatamente, hablamos con los que dirig\u00edan el campamento y les pedimos estar juntas. Nos pusieron en la misma casita. Nos pasamos noches charlando. Ella llevaba unos meses ah\u00ed y pronto se mudar\u00eda a una ciudad donde empezar\u00eda de nuevo sin tutores ni campamentos. De hecho, nosotros nos ir\u00edamos despu\u00e9s a la misma ciudad y nos encontrar\u00edamos con Alicia Klaver.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La cosa pintaba bien. No estar\u00eda tan sola.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La 62 en libertad<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta maqueta la llamo la 62 en libertad. Esta celda fue idea de Amnist\u00eda Internacional Grupo 256 con el que ten\u00edamos relaci\u00f3n\u00a0aqu\u00ed en Suecia en un pueblo muy bonito al lado del mar de nombre Ljungskile (liungchile).<\/p>\n\n\n\n<p>Con mi descripci\u00f3n armaron la celda. Este grupo tenia apadrinado a una presa pol\u00edtica que segu\u00eda detenida para estas \u00e9pocas 1980, Hilda Migueles. Esta celda dio vueltas por todo Suecia durante 30 a\u00f1os. No es lo mismo contar como eran las celdas que poder entrar y hacerse una idea. En la celda hay descripciones en sueco de quien era Hilda, de lo que significaba la tortura psicol\u00f3gica, entre otras cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy la celda ya no existe, cumpli\u00f3 su ciclo y fue desmontada. Vale decir que este grupo trabaj\u00f3 much\u00edsimo por la libertad de los presos pol\u00edticos. Inger y Molly dos mujeres muy importantes en esta relaci\u00f3n con nosotros en el exilio.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"574\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Marta-Quiroga-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13704 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Marta-Quiroga-3.jpg 800w, https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Marta-Quiroga-3-768x551.jpg 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/574;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-9d6595d7 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"433\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marta-Quiroga-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14120 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 600px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 600\/433;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"433\" data-src=\"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marta-Quiroga-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-14121 lazyload\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 600px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 600\/433;\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi libertad tra\u00eda consigo el destierro. El destierro para mi compa\u00f1ero y mi \u00fanica hija -en esos momentos- significaba el alejamiento de todo lo nuestro: padres, hermanes y amigues, nuestros \u00e1rboles y nuestros p\u00e1jaros. Los recuerdos que cada esquina de mi C\u00f3rdoba trae a nuestro paso. Estamos hablando del a\u00f1o 1980. En este pa\u00eds tan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1812,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"single-mundo.php","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3,11],"tags":[29,26],"class_list":["post-78","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-por-el-mundo","category-suecia","tag-actividad-comunitaria","tag-exilio"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78"}],"version-history":[{"count":53,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14122,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78\/revisions\/14122"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nosotrasenlibertad.com\/libroweb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}